4. Aprendamos a leer (Parte 1)

12. Lea atentamente

Una de las razones por las que nos podemos sentir frustrados en el estudio bíblico, es porque no hemos aprendido a leer la Biblia correctamente. Somos parte de una cultura visual como la televisión, más que una cultura de la lectura. La Biblia es un libro, lo que implica que debe ser leído para ser comprendido y apreciado. Debemos recuperar las destrezas de los lectores, si queremos llegar a ser estudiantes de la Biblia. Si cuando leemos no entendemos, realmente no estamos leyendo con atención. Así que para comprender el mensaje de la Biblia y lo que Dios quiere mostrarnos, necesitamos aprender a leer con atención.

“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley”
Salmos 119:18

13. Lea pensativamente

El primer paso en la observación requiere que usted asuma el papel de investigador, que busca las pistas del significado del texto. La biblia debe ser leída para ser entendida, pero existe más de una forma de leerla. Leer pensativamente es una de estas formas e involucra una disciplina mental, como quien encuentra un tesoro e invierte todo su esfuerzo en obtener sus riquezas.

Para leer pensativamente debo rodear al texto de preguntas, como por ejemplo ¿De qué trata esta historia? ¿Quiénes son los personajes involucrados? ¿Cuál es el problema? ¿Cómo se resolvió? ¿Por qué esta historia esta aquí y cómo conecta con todo el libro? ¿Cuáles son los temas que aborda este pasaje? ¿Hay situaciones similares el día de hoy? Estas preguntas y más nos mantendrán involucrados en una lectura más profunda de la Biblia.

“Si como a la plata buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderías el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.”
Proverbios 2:4-5

14. Lea repetidamente

Para comprender la Biblia y su mensaje es necesario estar constantemente leyéndola y meditando en ella. Puedes leerla una y otra vez y continuar aprendiendo y descubriendo cosas nuevas.

Aquí hay algunas sugerencias del profesor Howard Hendricks para ayudarnos al proceso de leer repetidamente.

  • Lea el libro completo de una sentada.
  • Comience al inicio del libro.
  • Lea la Biblia en diferentes versiones.
  • Escucha la Biblia en audio y en otro formato
  • Lea la Biblia en voz alta.
  • Establezca un horario para la lectura bíblica.

Seguir estos consejos nos mantendrá en una lectura constante de la Biblia.

“Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.”
Salmos 1:2

15. Lea pacientemente

Vivimos en una sociedad instantánea en la que deseamos obtener todo al instante y con el menor esfuerzo. Así que cuando estudiamos la Biblia buscamos resultados instantáneos y sin esfuerzo. Pero el fruto de la Palabra requiere tiempo para madurar.

Aquí hay algunos consejos para leer con paciencia.

  • Trabaje con el libro durante el mes. Es un buen tiempo para apropiarse de un libro.
  • Observe el texto desde lejos y cerca, comience con un panorama amplio mediante la lectura del libro completo, después podemos acercamos a examinar los detalles de cada pasaje.

Así que, seamos pacientes en la tarea de leer la Biblia mientras buscamos conocer mas a Dios.y su verdad.

“En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras.”
Salmo 119:15-16

16. Lea selectivamente

Leer selectivamente nos permite profundizar en la lectura Bíblica al enfocarnos en seis preguntas de investigación.

  • ¿QUIÉN? Esta pregunta busca identificar quiénes son las personas de las que habla el pasaje bíblico, pero también identificar qué se dice al respecto de ellos.
  • ¿QUÉ? Esta pregunta es ¿Qué esta sucediendo en el texto? ¿Qué esta tratando de comunicar el autor?
  • ¿DÓNDE? Esta es la localización. En qué lugar ocurre la historia o de dónde son los personajes. Los mapas que tienen en la Biblia o un Atlas Bíblico puede ser de mucha ayuda.
  • ¿CUÁNDO? Esta pregunta es sobre cuándo sucedieron los hechos narrados o qué relación tienen estos eventos con otros en la Biblia.
  • ¿POR QUÉ? Hay una infinidad de porqué que podemos preguntarle a la Biblia. Esta pregunta examina el texto más que ninguna otra.
  • ¿Y ENTONCES QUÉ? Esta pregunta nos lleva a responder al texto ¿cómo debe impactar mi vida este pasaje?

Recordemos que el propósito de hacer todas estas preguntas es poder comprender mejor el pasaje para poder meditar en sus implicaciones para nuestras vidas.  El propósito del estudio bíblico es conocer a Dios.    

17. Lea en oración

Tendemos a pensar que el estudio de la Biblia y la Oración son disciplinas separadas, pero de hecho están relacionadas. Es importante aprender a orar antes, durante y después de su lectura bíblica.

Aquí hay unos consejos de como “leer en oración.”

  • Primero, comience orando porque Dios le instruya por medio de la lectura bíblica.
  • Segundo, mientras medita en el pasaje, responda en oración. Puede ser que el pasaje le invite a orar para agradecer por algo, a una petición específica, a la confesión de pecado, a la adoración, a recordar alguna promesa de las Escrituras o a interceder por alguien.

Los Salmos son buen lugar donde motivar la oración por medio de la lectura bíblica. El orar durante la lectura bíblica mantendrá nuestra atención.