5. Aprendamos a leer (Parte 2)

18. Lea imaginativamente

Una de las cosas más importantes al leer nuestras biblias es nuestra actitud. Se dice que en promedio las personas creen que la Biblia es aburrida, pero es más probable que nos estamos acercando a la Biblia aburridos y por lo tanto no involucramos nuestra mente y nuestra imaginación en la lectura.

Aquí hay algunos consejos que nos pueden ayudar a leer imaginativamente.

  • Primero, utiliza diferentes traducciones y paráfrasis.
  • Segundo, intenta reescribir el texto en tus propias palabras.
  • Tercero, si sabes otro idioma aparte del español, lee una traducción en esa lengua.
  • Cuarto, cambia el escenario, es decir, el lugar donde solemos leer. Podemos explorar diferentes ambientes que estimulen nuestra imaginación.

19. Lea meditativamente

Leer meditativamente la Biblia es aprender a reflexionar sobre ella. Vivimos en una sociedad instantánea, a un botón de distancia de lo que queremos, pero la realidad es que no existe tal cosa como vida espiritual instantánea. El crecimiento y la madurez espiritual están conectadas a una vida de devoción al Señor.

Observemos algunos pasajes que nos hablan de la importancia de meditar a las Escrituras y qué podemos aprender al respecto.

Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.”
Salmo 1:2-3

La meditación no es un ejercicio de unos cuantos minutos, no es una lista de actividades sino una disciplina mental que se practica durante la vida. Es llenar nuestras mentes con la verdad de Dios.

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
Josué 1:8

Este pasaje nos enseña qué hay una conexión entre meditar y hacer. Reflexionar sobre la Biblia nos llevará a poder aplicarla a nuestras vidas.

20. Lea intencionalmente (Parte 1)

La lectura intencional busca el propósito del autor al haber escrito. No existe un versículo de la Biblia que esté por accidente. Cada palabra contribuye a la construcción del significado. Nuestra tarea como lectores es encontrar el propósito del autor. ¿Cómo se puede lograr esto? Aquí hay algunos consejos para observar la escritura gramatical de un pasaje bíblico.

  1. Observe los verbos
    Los verbos son muy importantes. Son vocablos de acción, y nos dicen quién está haciendo algo.
  2. Sujeto, pronombre, objeto directo e indirecto
    El sujeto es quien realiza la acción mientras que el objeto directo o indirecto es quien recibe la acción.
  3. Adjetivo
    Son palabras descriptivas que amplían el significado de otras palabras.
  4. Preposiciones
    Son palabras que establecen una relación entre dos o más palabras. Por ejemplo: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, hacia, para, por, según, sin.
  5. Conectores
    Son palabras que sirven para unir ideas. Las más populares en la biblia son ‘y’ y ‘pero’.

21. Lea intencionalmente (Parte 2)

La lectura intencional busca el propósito del autor al haber escrito. Nuestra tarea como lectores es encontrar el propósito del autor en el texto. Cada libro de la Biblia tiene una estructura literaria, algunas más complejas que otras. Esta estructura es el recurso que el autor utiliza para comunicar su idea principal. Aquí hay algunos ejemplos.

  • Estructura Biográfica
    Se encuentra generalmente en libros de narrativa donde la historia se construye en torno a una persona clave. Un buen ejemplo son los libros de 1 y 2 de Samuel donde la historia esta centrada en Samuel luego Saúl y por último David. También el libro de Hechos en la segunda parte se enfoca en Pablo.

  • Estructura Histórica
    Aquí los eventos son claves. El libro de Josué es un buen ejemplo.

  • Estructura ideológica
    La mayoría de las cartas de Pablo a las iglesias se construye en torno a ideas y conceptos.

22. Lea Adquisitivamente

“Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata.”
Salmo 119:72

Leer adquisitivamente es leer no solo para recibir sino para retener, no para meramente percibirlo sino para poseerlo.

¿Cómo lograr esto? La clave se encuentra en la participación personal y activa en el proceso de leer la Biblia ¿Qué diferencia hace si leemos y subrayamos cada página del texto, si al final dejamos nuestra Biblia en el estante y no recordamos nada? La meta del estudio bíblico es la transformación de nuestras vidas y es un resultado de involucrarnos en la lectura de la Biblia.  Hacer preguntas sobre el pasaje, consultar un diccionario bíblico, revisar el trasfondo cultural e histórico, estudiar sobre los lugares de que se mencionan en la Biblia son algunas de las maneras en las que podemos profundizar más en nuestra lectura de la Biblia.

23.Lea Telescópicamente

La Biblia no se trata simplemente de una colección de partes, es un mensaje integral. Muchas veces cuando estudiamos la Biblia la desmenuzamos en tan pequeños detalles que nos perdemos del sentido y poder que el conjunto posee. Así que cada vez que estudiamos la Biblia, debemos poder ver el conjunto ¿Cómo podemos lograrlo?

Aquí hay algunos consejos de cómo hacerlo.

  • Observe las conexiones. Leer telescópicamente nos mantiene en el hilo del pensamiento del autor.

  • Ponga atención al contexto. Nunca se determina algo por el detalle sólo, sino que se requiere una perspectiva más amplia.

  • Evalúe el pasaje a la luz del libro completo.

  • Vea el contexto histórico del libro. La historia le da relevancia a los detalles que de otro modo pasarían como insignificantes.