3. ¿Qué necesitamos para estudiar la Biblia?

8. Esfuerzo

Las Escrituras no dan fruto al que no invierte tiempo en ellas. Como cualquier otra disciplina en la vida, el estudio bíblico retribuye en proporción al esfuerzo invertido. Cuanto mayor esfuerzo, mayor es la ganancia. El esfuerzo es poner dedicación, empeño, paciencia y energía para lograr un objetivo. Así que estudiar la Biblia debe ser prioridad en nuestra vida. Si esperamos al momento que tengamos tiempo nunca lo haremos, debemos esforzarnos por dedicar un tiempo para conocer a Dios por medio de las Escrituras. Estudiar la Biblia es similar a una persona que recibe como regalo una mina de oro, la riqueza es suya pero no podrá disfrutarla a menos que se esfuerce en extraerlo de la mina.

“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.”
Salmo 119:97

9. Apertura a Dios

Estudiar la Biblia no es un fin en sí mismo, sino que el propósito definitivo es conocer a Dios. Todos deseamos las bendiciones y el favor de Dios que se mencionan en Proverbios pero ¿Estamos atentos, velando cada día? A.W. Tozer escribió una vez “La Biblia no es un fin en si misma, sino un medio para lograr un conocimiento íntimo y satisfactorio de Dios, para que puedan entrar en Él, para que puedan deleitarse en Su Presencia, pueden saborear y conocer la dulzura interior de Dios en el centro de sus corazones”.

“Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis piernas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.”
Proverbios 8:34-35

10. Apertura al cambio

El propósito principal de la Biblia no es obtener información sino la transformación de la vida. El cambio de vida debe ser uno de los resultados del estudio bíblico. El corazón humano a nada se resiste tanto como al cambio, pero el crecimiento espiritual esta enfocado y comprometido con la transformación de la persona. La cita de Romanos 8:,29 expresa que Dios quiere conformarnos a la imagen de Jesucristo, en otras palabras, hacernos como Cristo ¿Estamos dispuestos a permitirle a Dios que transforme nuestro carácter y nos conduzca con Su Verdad?

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”
Romanos 8:29

11. El valor de la observación

El primer paso en el estudio bíblico es la observación, donde preguntamos y respondemos a la interrogante ¿qué estoy viendo? Hay una gran diferencia entre solo ver y en aprender a observar. Le preguntaron a Louis Agassiz el famoso paleontólogo del siglo XIX cuál había sido su mayor contribución científica y él respondió “Le he enseñado a hombres y mujeres a observar” ¿Qué hace a una persona un mejor estudiante de la Biblia? Aprender a observar y meditar.