7. Seis cosas que buscar (Parte 2)

27. 4) Las comparaciones

Uno de los recursos que los autores bíblicos usan son las comparaciones para resaltar sus ideas. Observemos unos ejemplos.

Símiles

Un símil es una comparación. Los escritores bíblicos suelen introducir un símil por medio de las conjunciones “así” y “como”. Un ejemplo lo tenemos en el Salmo 42 que comienza diciendo

“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por tu , oh Dios, el alma mía”

Aquí se compara el gran anhelo de un animal sediento por el anhelo que tiene David por Dios. La comparación esta en la idea de deseo y sed.

Metáforas

Otro ejemplo de comparaciones son las metáforas. Una alegoría son varias metáforas juntas. Un ejemplo es Juan 15:1

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador”

Jesús se esta comprando con una vid para subrayar la relación de Jesús con el Padre y con los discípulos. Jesús es la fuente de vida espiritual y los discípulos dependen completamente de Jesús para tener vida.

28. 5) Las que son diferentes

Otro lado de la comparación es el contraste. Veamos unos ejemplos.

El uso del pero

En el Sermón del Monte Jesús dijo en repetidas ocasiones “oyeron que fue dicho, pero yo les digo…” La palabra “pero” indica un contraste en el discurso.

Metáforas

Las metáforas pueden usarse para comparar algo que es similar pero también para contrastar diferencias. En la parábola del juez injusto se contrasta el hecho de que ese juez aun siendo injusto respondió a la viuda por su insistencia, mas nosotros debemos perseverar en la oración porque a diferencia del juez corrupto, tenemos un Padre celestial que nos ama y se preocupa por nosotros.

Ironía

La ironía es una expresión que consiste en decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender. La ironía se puede presentar en una conversación, discurso o una situación irónica. Un ejemplo es Juan 18:28

“Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mañana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse, y así poder comer la pascua”

No querían entrar al pretorio para no contaminarse, pero irónicamente no tenían problemas con juzgar falsamente a Jesús.

29. 6) Las que son verdades para la vida

“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”
Romanos 15:4

Vivimos en una cultura muy distinta a la de los tiempos bíblicos, no obstante, nosotros experimentamos las mismas emociones, dudas, luchas y tentaciones que ellos.  Eran personas reales como nosotros. Así que mientras leo las escrituras debo preguntarme ¿Cuáles eran las metas de esta persona? ¿Qué problema enfrentaba? ¿Cómo se sentía? ¿Cómo respondió a esta situación? ¿Cómo lo haría yo?  En ocasiones estudiamos la Biblia como si se trata de una lección académica, en vez de un asunto de la vida real. Cuando estudies las Escrituras asegúrate de llegar a la realidad de la vida.   Entonces descubrirás que las personas de las historias bíblicas eran como nosotros.